Los juegos del hambre

El volumen de la interna opositora reveló la falta de coordinación política en la clase dominante y dejó al descubierto insinuaciones inquietantes sobre su compromiso con la democracia.

Por Pablo Dipierri
@pablodipierri

Foto: Mariano Campetella

Ni los artistas

Mal que le pese a Enrique Pinti, en Argentina nunca queda nadie donde quiere. No es que al humorista le faltara lucidez cuando estrenó esos versos de Salsa Criolla para referirse a la fugacidad de peronistas y radicales. Después de todo, el poeta alemán Friedrich Hölderling escribió en las postrimerías del siglo XIX que “lo permanente lo instauran los poetas”. Quizá el error de cálculo, amén de su conservadurismo vacuo, resida en la falta de precisión para mensurar la impiedad de los dueños de todo en el país, o la torpeza derivada de su voracidad cortoplacista.

Al cierre de esta edición, el sistema político corcoveaba por las candidaturas en Juntos por el Cambio (JxC), cuyos detalles se consumían con fruición. Sin concesiones al influjo narcotizante de los nombres en las listas, la matriz de la principal entente opositora no cambia demasiado por un enroque entre gerentes. Ni siquiera el éxito parcial del oficialismo con la dimisión de Patricia Bullrich como precandidata a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires habilita jactancias en las tribus del Frente de Todos (FdT).

Hubo un denodado esfuerzo de parte de las principales espadas del gobierno de Alberto Fernandez para construir el mejor antagonista posible, con el propósito de que la puja siga tramitándose dentro del ring democrático. Al menos en dos ocasiones, la vicepresidenta Cristina Fernández manifestó públicamente que la salida del atolladero vernáculo debía incluir a los adversarios con la madurez necesaria para esa discusión. Primero, lo tipeó en la carta que se viralizó por redes sociales al conmemorarse el décimo aniversario de la partida de Néstor Kirchner. Y sin perjuicio de haberlo sugerido diagonalmente en otras circunstancias, como cuando compartió por Twitter el relato autobiográfico del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, sobre su recuerdo del 24 de marzo de 1976, también apeló a convidar a sus rivales con la misma cita durante la inauguración del Hospital de Niños Sor María Ludovica, en La Plata, el 14 de junio pasado. Los hitos mentados eximen de mayores reparos en rumores de asados y otros mitines entre jefes políticos de ambos armados o comentarios radiales al boleo, como el de Vidal reconociendo que dialoga con Máximo Kirchner.

Sin embargo, la mesa de conducción de JxC emitió un comunicado tras la abdicación de Bullrich al cetro de la nómina electoral. Sus referentes anunciaron luego de un cónclave por Zoom que “el objetivo central está puesto en consolidar la unidad de los tres partidos en cada una de las provincias y en las jurisdicciones en las  que está presente con la participación del Peronismo Republicano”. Al parecer, ni se parte ni se dobla.

En ese sentido, Mauricio Macri es inmune a sus propias taras, su terrorismo sintáctico o su barbarie programática, precisamente, porque expresa el delirio expansivo que habita y anima la bulla en la derecha. El último sondeo de Analogías indica que cerca de la mitad de los consultados se ubica en contra de les Fernandez y, según la directora de Comunicación de esa consultora, Marina Acosta, los “opositores duros” están en franco ascenso: ya trepan al 37 por ciento del universo encuestado. Aun apartado de la centralidad, el ex Presidente funge de culata discursivo, junto con Bullrich, del terraplanismo sudaca. Lejos del paternalismo de quienes suponen que la rabia termina con el perro extinto, la orfandad inyecta bríos de sobra por estas latitudes para cualquier fuerza partidaria con vocación de alcanzar la cima institucional. “No me lloren, crezcan”, decía Miguel Abuelo.

Las ganas de comer

El desafío para las mediaciones que pretende robustecer el FdT es la impaciencia. Igual que el dólar, esa divisa circula más en los quintiles elevados de la pirámide social que en los sectores populares. Que la tacañería constitutiva del empresariado no haya perdonado tampoco a Cambiemos obra como recordatorio tanto para la Casa Rosada como para sus contrincantes: reformulando a Hölderling, lo permanente lo imponen los grupos económicos.

Los informes que llegan a Cancillería desde las embajadas argentinas en territorios críticos de la región y hasta las apreciaciones que se traducen desde Estados Unidos revelan un modus operandi casi calcado en todas partes. A través de fundaciones financiadas por la CIA, como en el caso de Nicaragua o Colombia, o injerencias improcedentes de la OEA, como en el golpe de Estado contra Evo Morales, o sus tribulaciones por la derrota de Keiko Fujimori en Perú, el itinerario que trazan los halcones tiene su desembocadura en el caos.

La síntesis conceptual del diputado radical Mario Negri, cuando estima que la Cámara Baja está “a siete votos de Venezuela”, es tan hiperbólica como pasible de match con el anhelo de los desestabilizadores. En esa sintonía, se inscriben los pronunciamientos del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) y el Foro de Convergencia Empresarial a favor del proyecto de Boleta Única presentado por diputados y senadores que forman parte de la Fundación Red Acción Política (RAP). La titular de esa ONG es actualmente Lucrecia Lacroze, perteneciente a una dinastía agroexportadora y proveedora de funcionarios para las dictaduras y el macrismo. En el Consejo Asesor que publica su página web destellan desde Marcos Aguinis y Natalio Botana hasta Santiago Kovadloff. Entre la misiva que acusa al kirchnerismo de convertirse en una autocracia y la adhesión a la botonera electoral, podría vislumbrarse el trazo de las corporaciones alrededor de la impugnación de los comicios.

Desde la Dirección Nacional Electoral le respondieron a Kamchatka que el agite mediático no es coherente, en tanto los propios legisladores que impulsan la iniciativa en el Congreso exigieron que no se tocara la reglamentación sobre la cita con las urnas cuando se modificó el calendario para las PASO y las generales. Un peronista memorioso del distrito porteño explicó a esta revista que el sistema fue probado en Capital Federal en 2015, con bochazo de la UTN por la cantidad de problemas de seguridad, y el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), el mismo que juega al fórum shopping para Macri en la causa Correo, convalidó la elección solamente porque Martín Lousteau no impugnó el ballotage. Pasaron seis años y el senador radical se asoció con Rodríguez Larreta pero la vieja guardia no soltó el control remoto.

Sin pan y sin torta

Aunque la doctora en Filosofía Silvia Schwarzbock sostenga que la posdictadura impuso una vida de derecha, las patronales gravitantes aspiran a prevalecer sobre el rumbo financiando las aventuras de dirigentes dóciles a sus designios al paso que otean el horizonte del 2023. “Ya se sorprendieron con el kirchnerismo en 2003 y no van a dejar que les pase otra vez”, repetía un ex ministro de los albores de ese gobierno durante el momento más aciago de la pandemia en curso. Y si para muestra basta un botón, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (AmCham) en este cono austral se reunió con el precandidato Florencio Randazzo a fines junio. “Si queremos atraer inversiones, no podemos seguir con estos niveles de inflación”, tuiteó luego el segundo chivilcoyano más próspero, detrás de Héctor Magnetto.

Por otra parte, el capo de Aluar, Javier Madanes Quintanilla, consideró recientemente ante este cronista que “las asociaciones empresarias se volvieron un directorio de asientos, donde la gente se disputa un lugar en la mesa antes que el debate de las ideas”. Además, recurrió al chiste del ya fallecido Roberto Rocca, ex dueño de Techint, para mofarse de la dispersión del empresariado en múltiples asociaciones: “es preferible que haya una pero buena”, decía. La conducción política del poder económico adolece de fragmentaciones equivalentes a las que aquejan al campo popular.

En definitiva, lo que se juega en 2021 es la vitalidad de la política. El persistente llamado de la Vicepresidenta en defensa de la asunción sin vergüenza de la representación de los intereses en disputa obedece a esa prueba de fuego. Antes que los piojos se coman hasta los artistas.

2021-07-19T23:49:34+00:00 19 julio, 2021|II, Política|