¿Quién abandonó al Presidente?

Por Federico Palmieri
@Fede_Palmieri_

Foto: Ezequiel Pontoriero

A fines de septiembre apareció en televisión y redes un video titulado TE ESCUCHÉ. En él, el presidente Maurico Macri ensaya una disculpa más propia de una persona abandonada que de un primer mandatario tratando de revertir una mala elección. Asombra el tono elegido porque cuesta trazar paralelismos entre las dos situaciones, pero más aún porque hacer lo inverso -pedirle disculpas a un amor usando un discurso político de balcón- sería lisa y llanamente ridículo.

Es difícil pensar que alguien con tiempo, rodeado de gente capacitada y con recursos cuasi infinitos pueda errar tanto en el formato del mensaje. Más difícil se pone la cosa cuando se hace memoria hasta ver que no es la primera vez: todo el país iba a terminar enamorado de Chritsine Lagarde. Las apelaciones de Macri al amor son vacías y fuera de contexto. El discurso de un tipo abandonado prometiendo lo que no fue dista de lo que se esperaría de quien mueve el timón del país en tiempos de tormenta. Al contrario, en la crisis necesita un líder fuerte. Los buenos capitanes se hunden con el barco.

Cabe la pregunta, entonces, de a quién le habla Macri en ese video de estética cuidada y muy austera. Quién es ese que le llevó hasta los muebles para dejarlo hablando solo en el medio de un salón vacío. Quién es capaz de sentir lástima por él y devolverle la confianza. El punto fijo al que mira el equipo de comunicación de Juntos por el cambio puede ser el panorama que pintan algunas encuestas hechas de cara a las generales. Según el sondeo online que hicieron de forma conjunta las consultoras D’Alessio IROL y Berensztein entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre, el 76% de los votantes de Juntos por el cambio creen que Alberto Fernández ganará la elección en primera vuelta. Otro estudio realizado por Federico González & Asociados, esta vez con una modalidad mixta (presencial en AMBA y telefónica en el interior del país), proyecta que la fórmula del Frente de todos obtendría un 54.1% mientras que el oficialismo un 30.2%. Esto significaría un aumento de la diferencia, que en las primarias fue del 15% y pasaría a casi el 24%.

El mensaje de Macri está en línea con aquel tuit en el que pidió apoyo y desestimó los argumentos. Es una invocación al amor irracional por sobre la experiencia, mediante el mecanismo inverosímil de hacerse bueno de un día para el otro. La gira del #SíSePuede, la arenga de Elisa Carrió para dar por ganada la elección aunque los resultados no acompañen y la nostalgia de un Macri abandonado que quiere volver. Esperanza, negación, disculpas y memorias editadas. Ingredientes de una campaña con pinta de relación tóxica.

2019-10-10T15:50:45+00:00 10 octubre, 2019|II, Opinión|