Transferencia garantizada

Por Luciana Glezer
@lucianaglezer

Ilustración: Miguel Rep

El bloque hegemónico se agarra con uñas y dientes para preservar un sistema atado con alambres, cuya fragilidad quedó expuesta a comienzos de la penúltima semana de abril. El gobierno cambiemita no logró renovar el total del stock de deuda en Letes, aún habiendo ofrecido mejores tasas. Ese lunes la salida de capitales sumó un par de miles de millones de dólares, lo que derivó en el sacudón cambiario del 24 y 25 de abril, cuando la divisa estadounidense se disparó más de un 10 por ciento.

Al Banco Central de la República Argentina (BCRA) no le quedó otra que dinamitar el esquema de administración del tipo de cambio y meter en el archivo todas sus creencias económicas. Con las modificaciones realizadas, el BCRA recupera cierto poder de fuego en el mercado por dos vías: por un lado, desaparece el sentido de la zona de no intervención, a lo que se agrega la discrecionalidad de poder intervenir de manera directa con montos que varían según la necesidad del mercado. O sea, se permite vender tanto dentro como fuera de lo estipulado como zona de no intervención con ventas que no requieren el mecanismo de subastas.

Así es como el Banco recupera la capacidad de fijar precio en todas las intervenciones con la potestad de participar con un 47 por ciento del total del volumen operado. Cabe recordar que, previo a esta última modificación, su incidencia era apenas del 8 por ciento y, durante la gestión de Luis Caputo, quien dilapidó 12 mil millones de dólares de reservas y duplicó el precio del dólar, fue del 35 por ciento.

Todavía sin realizar intervenciones discrecionales, el BCRA mete mano al único instrumento que tiene para intentar controlar el dólar: la tasa de interés. En consecuencia, incrementó la tasa promedio de LELIQs en 30 puntos porcentuales, llevándola al 74% y marcando un máximo histórico desde que se aplicó el actual esquema monetario a fines de septiembre de 2018.  Sin embargo, según explica el informe monetario semanal del Centro de Economía Política (CEPA), el máximo de tasa no parece tener ya mucho impacto sobre la cotización del dólar en el MAE (siglas que refieren al mercado abierto electrónico, donde se fija el precio del dólar), lo que obligó al BCRA a buscar otros mecanismos de intervención directa.

Esta suba de tasas superior a los 500 puntos básicos no llegó a trasladarse ni en 100 puntos básicos a las tasas pagadas por PF. Más allá del dato, el informe mencionado afirma que los privados desarman plazos fijos para utilizarlos en gastos corrientes.

La disputa es por los dólares. Quién, cuánto y cuándo se lo lleva. El FMI quería asegurar que su guita iba al pago de la deuda pero la presión por la fuga hizo quebrar su propio estatuto. El mandato de la sección 1 del artículo VI de su estatuto constitutivo establece que “ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”. Pero según publicó el diario Ámbito Financiero, el FMI ya aceptó que la Argentina destine 9 mil millones para la fuga de capitales.

El tipo de cambio argentino se apreció un poco menos del 0,6 por ciento esta semana corta, paro del 30 mediante sumado al feriado del día del trabajador. Si bien el anuncio de la autorización del FMI al Banco Central para intervenir en el mercado de cambios favoreció la apreciación cambiaria, la volatilidad continúa elevada. El dólar sigue mostrando una fuerte variación intra diaria y entre cierres.

Lo que pasa es que se vuelven habituales los escenarios de inestabilidad a los que se fueron acostumbrando los argentinos con este modelo, desequilibrios que finalmente resultan garantes de fortísimas transferencias de recursos cuya manifestación endémica es la fuga de capitales.

2019-05-19T20:30:25+00:00 5 mayo, 2019|Economía, III|