No pasa nada, tranquilo

Por Luciana Glezer
@lucianaglezer

Las declaraciones del Presidente de la Nación sintetizan una serie de jornadas colmadas de secuencias esquizoides.

Foto: Ezequiel Pontoriero

En medio de una profunda crisis de inestabilidad financiera, el ministerio de Hacienda, Nicolás Dujovne, anunció tres medidas que provocaron un notable malestar dentro del poder económico y político. Productores del sector, industriales y gobernadores pusieron el grito en el cielo. Primero, porque se frena la reducción progresiva de las retenciones con la reformulación del esquema. Segundo, porque afecta a la industria al reducir reintegros a los productos exportables. Y, por último, porque vacía a las provincias con la eliminación del Fondo Sojero, que transfería el 30% de lo recaudado vía las famosas retenciones.

El objetivo del Gobierno es un ahorro fiscal de 65 mil millones de pesos. Y saltaron peces gordos. La Bolsa de Comercio de Rosario advirtió sobre un fortísimo impacto negativo en la agroindustria, en un comunicado institucional expone que “esto no hará más que agravar el déficit comercial y limitar la principal fuente de obtención de divisas (dólares), potenciando la vulnerabilidad de la macroeconomía argentina.

Por su parte, las aceiteras alertaron sobre el cierre de sus plantas, la UIA amenazó con el freno de las inversiones y la muerte de las economías regionales. El jefe de la entidad fabril, Miguel Acevedo, afirmó que la batería de medidas es “un misil contra el valor agregado”.

Entre los dirigentes políticos, uno de los primeros en cuestionar a la Casa Rosada fue otro aliado, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Consultado por la prensa ante las últimas tendencias alcistas del dólar, el presidente Mauricio Macri dijo que “no pasa nada” con la moneda estadounidense.

La tensión sacude al círculo rojo en el marco de una enorme volatilidad cambiaria. La devaluación supera el 54% en lo que va del año y suma más de 200% desde que asumió Cambiemos. Esto significa transferencia de ingresos.

Tal como lo afirma el ex director del Banco Central Pedro Biscay, “devaluar destruye el salario y le otorga abultados beneficios a los especuladores”. La administración del mercado de cambios, así como el valor de la moneda, es una decisión política. Decisiones políticas esquizoides. Tan es así que el mismo día que el Palacio de Hacienda informó que cerraba la subasta diaria de dólares provenientes del FMI, el BCRA anunció una licitacón de 500 millones para el día siguiente. La operación resultó un rescate de Lebac con reservas.

“El sistema financiero argentino no es normal”, declaró el titular de la entidad crediticia, Luis Caputo, ante periodistas, y agregó que las Lebac son pasivos tóxicos. Lo loco es que continúa contando que en simultáneo, el ministerio de Hacienda hará licitaciones de Letras por el monto que decida el Tesoro. “No es un rescate”, se ataja al toque Caputo, ante el simple dato fáctico de cambio de un papel por otro menos ruidoso.

2018-08-15T08:41:55+00:00 15 agosto, 2018|Economía, II|