Volver a empezar

Por Martiniano Cardoso
@MCardumen

Fotos: Mariano Campetella

“Es comenzar de nuevo, la adrenalina es la misma”, le dice a este cronista Santiago Moraes. Es un viernes de junio frio, el invierno ya ha llegado pero el set en llamas de rock y blues que despliega la cantante y guitarrista Sol Bassa parecen calentar el Centro Cultural Richards en Palermo, el lugar elegido por el ex miembro de Los Espíritus para realizar la presentación de su nuevo disco y el que lo lanzará finalmente hacia una carrera solista.

Bassa finaliza su set, pero luego volverá como guitarrista de Los Transeúntes, la banda que acompaña a Moraes en su nueva aventura. “Me hace acordar a la Celeste Carballo de Celeste y la generación. Más que nada en actitud”, le dice un amigo a otro sobre el show de Bassa. Es una buena forma de describirla: aunque no suene como Carballo, la energía de la talentosa guitarrista contagia al público.

Luego del show de Bassa, las miradas y los oídos están puestos en Moraes y su presentación. Solo se conocen pocos temas de su nuevo repertorio, su nuevo disco todavía no está disponible. ¿Hará algún tema de Los Espíritus? ¿Tendrá algún as guardado en la manga? ¿Cuál es el nuevo sonido de Santiago? Todas estas preguntas se cuelan por lo bajo entre el público que lo vino a ver entre cerveza y cerveza.

Cuando Santiago sale al escenario acompañado por su nueva banda (la cual también integran Sol Bassa y los ex Espíritus Fer Barrey y Francisco Paz, percusionista y baterista, respectivamente), la incertidumbre deja paso a la sorpresa y el enigma se devela.

Moraes y Los Transeúntes salen al pequeño escenario y lo primero que sorprende son tres armónicas al lado de Santiago, un instrumento que no solía usar con su banda anterior. Las sonrisas de Santiago y el grupo indican la felicidad del momento. Moraes disfruta de hacer música, se le nota. Se le nota mientras saca su histórica guitarra criolla que lo ha acompañado a lo largo de estos años y, junto a su banda, comienza a desplegar canciones de su viejo disco Las canciones de Santi.

El set abre con Bolsas de papel, luego le sigue esa balada con aires uruguayos llamada Ana Laura y presenta un nuevo tema llamado El Bus. A esto, le agrega la nueva versión de La canción que describe. Todos los temas de su disco anterior toman otra dimensión con una banda detrás. Más poderosas, mas cuerpo y más profundidad. Como si le hiciesen verdadera justicia a estas composiciones caseras que realizó años atrás.

Además, se intercalan con nuevas composiciones, como Agustina, Todo esto es mío o La Floresta. Ese “comenzar de nuevo” del que Moraes hablaba minutos antes del recital parece situarlo en un rol de cantautor rockero. Lugar que parece sentarle muy bien y es recibido de manera positiva por la gente que lo fue a ver.

En un momento, Moraes detiene el show debido a alguien que se desmaya frente a sus ojos. No es el primero de la noche. Los desmayos parecen convertirse en la parábola que encarna el músico frente al cambio de estilo. Moraes cierra su show con un tema incluido en su nuevo disco, llamado Todo Esto es Mío. Ninguna canción de Los Espíritus, habrá que ver en un futuro si decide sumarlas a su repertorio. Por ahora parecen no ser necesarias. Los Transeúntes y su líder tocaron catorce canciones que han hecho bailar y moverse a quienes están en el Centro Cultural Richards. Suficiente, el trovador y su poesía callejera recién han comenzado.

2019-06-29T12:46:25+00:00 29 junio, 2019|Cultura, III|