Urano en Tauro y el dólar por las nubes

Por Ayelén Romano
@_venusandmars

La astrología mundana es útil para el análisis de hechos históricos mundiales, así como también las cartas natales de los países. Más allá de ser constantemente bastardeada, no deja de hacer lo mismo que la sociología o, incluso, la economía: estudia comportamientos, sucesos o personas y se las asocia a un ciclo. ¿Tiene base científica? ¿Desea ser una ciencia? ¿Es una religión? La respuesta a todas esas preguntas es no. Es un lenguaje a través del cual se busca entender a las personas y sus entornos o el mismo universo.

Que la Astrología sirva para entender desde otro punto de vista la realidad y lo que acontece a diario no significa que la historia del mundo está escrita en las estrellas. Además de que resultaría aburrido que así fuese, el muro de Berlín no cayó sólo porque Saturno estaba en Capricornio. El universo es dinámico, las personas se mueven con él y todo se sincroniza con la energía que se encuentra disponible. Lo que se da arriba, también se ve reflejado abajo.

De ahí que, con mayor frecuencia de la que podría suponerse, los grandes líderes políticos cuentan con un astrólogo de consulta. Algunos lo hacen de manera pública, otros lo consultan a escondidas. Y las inquietudes varían pero la disciplina podría permitir -o los especialistas podrían ofrecer- confección de carta natal, relacionarla con la carta natal de Argentina (algo que se referirá en esta revista en los próximos artículos), averiguación acerca de la disponibilidad energética para ganar las próximas elecciones (aunque no funcione como herramienta adivinatoria) o, inclusive, la detección de los puntos débiles de sus contrincantes. Advertencia al margen: si alguien te pide tu hora de nacimiento como quien no quiere la cosa, te está queriendo sacar la carta natal.

Yendo al tema de la semana, la suba del dólar, se podría inferir que esa chance estaba contemplada no sólo por las decisiones económicas del Gobierno. Porque, siguiendo los astros, Urano entró en Tauro. Este planeta, regente de Acuario y representante de los cambios, las revoluciones, la rebelión o salirse de la norma, lo habitual y lo convencional, también representa el progreso, pero esta energía mal manejada puede dar altibajos repentinos difíciles de controlar.

Tauro, por su parte, expresa lo material, el dinero, las raíces y bases estables, aquello que se sostiene de manera estoica en el tiempo, la tierra, el valor que se le da a las cosas. Partiendo de esta base, se puede entender que el planeta de la revolución en un signo absolutamente cómodo en lo estable no es la energía más apacible que podría experimentarse.

Si se juntan todos los conceptos, Urano entró a Tauro el año pasado, estuvo un breve tiempo ahí, retrogradó hacia Aries y ahora se encuentra de vuelta en Tauro. Si el lector preguntase en qué época del año pasado sucedió esa entrada, encontrará como respuesta que eso sucedió, exactamente, cuando se disparó el dólar. Este planeta es bastante eléctrico en su energía y está varios años en el mismo signo (dura 7 años cada tránsito), así que es normal que se haga sentir mucho el cambio de un signo a otro.

Si bien esto no significa que Argentina esté condenada y vaya camino a la destrucción, requiere acciones y un entendimiento que claramente no está teniendo la Casa Rosada en este momento. Urano está diciendo que lo que era habitual ya no puede seguir siéndolo. La norma cansó, quedó obsoleta. Se vienen, en los próximos meses, movimientos en el cielo que también impactarán, tal vez de una manera mucho más brusca, que realmente el cambio y la transformación tienen que ser absolutas. Todo lo que es conservador, todo lo que busca restringir, todo lo que busque dejar al pueblo con menos no va a ir más. Y mientras más se resistan a esta situación, más difícil la van a tener.

Carta de triunfo

Argentina, en su carta natal, tiene la luna en Capricornio, la cual representa al pueblo, y en el 2020 ese signo recibirá muchísimos aspectos de corte y transformación.

Por otro lado, esta revolución no se va a dar sólo a nivel nacional, sino que tendrá un correlato mundial. Es probable que los cambios constantes y repentinos en las divisas se repitan, pidiendo creatividad y caminos nuevos para encontrar una solución. Ahí está la clave en verdad: dejar de pensar desde lo conocido y la comodidad para pasar a un derrotero relacionado a la novedad.

Como si fuera poco, es esperable que varios pactos económicos entre países se sometan a revisión, cambios drásticos o incluso rupturas permanentes. Puede que también se terminen dando nuevos acuerdos, que nadie podría haber imaginado hasta ahora. El cónclave de Mauricio Macri con Sebastián Piñera por una nueva entente sudamericana habría que anotarlo en esa lista, quizá.

Dato no menor: como Tauro rige todos los bienes, apunta obviamente al autoabastecimiento, la tierra, el alimento y la agricultura. Así que las revoluciones científicas más grandes seguramente vendrán de la mano del plano relacionado a la agricultura. Muchos países posiblemente pongan el foco de su crecimiento económico en el campo, aunque no sería aconsejable que pongan todas sus fichas ahí: Urano es inestable y, así como un día está arriba, de golpe podría desplomarse todo.

No habría que descartar tampoco la sinergia entre las operaciones dinerarias y los entornos digitales. Bancos online, cada vez menos uso del dinero físico, nuevas divisas que toman poder y variaciones de criptomonedas asomarían como sucesos noticiosos.

Finalmente, la energía de Tauro es la que se relaciona a la mujer. Y esto es una realidad que ya se viene sintiendo: la revolución feminista va a ser el único camino posible y no se va a aceptar política sin feminismo.

Urano en Tauro confirma que lo que pasa en las calles puede identificar su ciclo en las estrellas.

2019-03-29T15:50:51+00:00 29 marzo, 2019|Cultura, II|