“La Piedra en el agua”, el alma representada

Por Fabiana Solano
@xfabianasolanox

Escrita y dirigida por Bárbara Valerga y Víctor Flores, la obra mezcla lenguajes del teatro y la danza representando lo que sucede cuando algo rompe la quietud del estanque.

“Cuerpo y alma, carne y espíritu, lo externo e interno, lo corpóreo e incorpóreo, lo visible e invisible, lo material e inmaterial, lo animado e inanimado, la percepción y el pensamiento”, son algunos de los binomios que usa Llorenç Raich Muñoz para pensar la conjunción del ser humano, mientras se pregunta si efectivamente son categorías divisibles como planteaba Descartes.

En relación a estos conceptos y a la pregunta acerca de su independencia, nace la respuesta del Arte. A través suyo, el ser humano resalta su corporeidad como la derivación de su alma. “La Piedra en el agua”, obra estrenada a mediados de 2017, surge justamente de esta idea: la danza como lenguaje díptico donde lo físico parte de lo anímico, así como el alma utiliza al cuerpo, pues son inseparables.

Escrita y dirigida por Bárbara Valerga y Víctor Flores, ambos oriundos del municipio de Moreno, utiliza los recursos del teatro y la danza para preguntarse acerca de lo cotidiano que ciega, los ordinario que bombardea hasta bloquear la mente. “Trata de enfocar y desarmar la alienación en la que vivimos a diario, que termina por generar la no percepción del otro. Trabaja sobre distintos tipos de alienación, pero conviviendo en el espacio público atravesado por la violencia y la indiferencia”, relata la directora, para quien resulta ser su opera prima.

Sobre una estructura moderna, que se aleja de la composición teatral más tradicional, y un trabajo de creación mancomunado, la pieza se vuelve dinámica, densa, difícil de evadir. “El guión se trata de una construcción colectiva en la cual cada actor fue creando a su personaje en un trabajo codo a codo con los directores”, explica Valerga.
“El hombre se está acostumbrando a aceptar pasivamente una constante intrusión sensorial [….] que termina siendo una servidumbre mental, una verdadera esclavitud”, subraya Ernesto Sábato en su ensayo biográfico y existencialista “La Resistencia” (2000). De forma deliberada, y más que afortunada, muchas de las escenas y características de los protagonistas están inspiradas en el libro.

Lo paradigmático de la obra es la mezcla de lenguajes, producto de la fusión entre la mirada de un director de teatro y una coreógrafa, ambos graduados de la Universidad Nacional del Arte (UNA). La línea de continuidad no abusa de los diálogos pues el vínculo entre los intérpretes se da mayormente a través de los cuerpos. Cada movimiento y la composición coreográfica empiezan a construirse a través de una acción mecánica determinada, un gesto significante, y ahí es el punto exacto donde se unen el teatro y la danza.

Cuerpos automatizados, fragmentados, cual registro de un movimiento que se origina desde el interior, se cruzan y acompañan en las coreografías. Si bien los relatos favorecen el entendimiento estático del mundo de los personajes y las diferentes historias biográficas, el baile revela el sentir “desde el cuerpo” y sus vibraciones, el sentir del alma, como el punto en común. Aquello, escoltado por la música original de David Delmont, compositor de conservatorio, fortalece la identidad propia de la obra y cobija un choque conmovedor.

“Según la regla física, ‘al chocar una piedra contra el agua se ponen en movimiento unas ondas que se propagan con igual intensidad en todos los sentidos’. Nuestra imagen es esa, ser la piedra que cae y puede replicarse en muchas otras y producir un movimiento que teja nuevos proyectos sociales y culturales”, sostienen.

En el marco de esa búsqueda incesante de ríos y lagunas donde tirar la piedra, el elenco fue elegido para participar del Festival Interactivo de Teatro en Letras (FITEL), que aglutina reconocidos personajes y agrupaciones del ámbito teatral, en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas (FLCH) de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, Perú.

“Pero hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”, concluye Sábato. La próxima función de la “Piedra en el Agua” será el próximo sábado 8 de septiembre a las 21 hs. en la Fábrica, Espacio de Arte, ubicado en Acevedo 768, Villa Crespo.

 

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA
Actúan: Kevin Bellen- Jimena Di Giacomo- Víctor Flores- Bárbara Valerga.
Dirección: Víctor Flores y Bárbara Valerga
Diseño de luces: Abraham Toledo.
Música Original: David Delmont

2018-09-03T13:43:11+00:00 3 septiembre, 2018|Cultura, III|