Frente de rock

Por Martiniano Cardoso
@MCardumen

Foto: Mariano Campetella

Sucedió semanas atrás en la ciudad de La Plata, en el medio de un acto junto a la por entonces pre candidata a intendenta por el Frente De Todos, Victoria Tolosa Paz, recibiendo al ahora aspirante a gobernador por la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. El hombre del Renault Clio recibió de Mario Serra, ex baterista del histórico grupo de rock Virus un vinilo de la placa Locura, una de las obras más significativas de la década de los ochenta. El vinilo tenía una dedicatoria especial de parte de Sierra para Kicillof.

Por esos mismos días, Matías Lammens, nueva figura en ascenso del Frente De Todos publicaba en Spotify una playlist llamada Manifiesto, en la cual daba a conocer al público sus gustos musicales. Lammens, de 39 años, parece querer tender un puente con el sector Indie del rock. Una minoría intensa que viene realizando reclamos políticos como la legalización del aborto, la separación de la Iglesia del Estado y siempre canta contra el presidente Macri en cualquier show que se realice. En la lista del actual presidente de San Lorenzo se pueden encontrar a LOUTA, Usted Señálemelo, Wos, Barbi Recanati y una de las sumas sacerdotisas de toda esta movida, nada más ni nada menos que Juana Molina.

También, música contemporánea a su adolescencia: Los Fabulosos Cadillacs, Café Tacvba, Fito Páez y la versión de Los Auténticos Decadentes junto a Todos Tus Muertos de Gente Que No, un himno de la década de los noventa. Contra todo tipo de instituciones, canción que desgraciadamente ya no asusta a nadie.

Asimismo, se puede intuir la influencia de un hermano más grande, un padre o un tío, ya que en Manifiesto se hallan Sumo, Charly García, Almendra y Sui Generis. Para todos los públicos, para sumar la mayor cantidad de gente posible, un imperativo del FDT.

A Lammens y Kicillof los separan tan solo nueve años. Pero nueve años fundamentales en lo que a historia del rock argentino reciente se refiere. Con 47 años, Axel tuvo la suerte de vivir una era dorada con Soda Stereo, Los Redonditos de Ricota, las obras maestras de Charly García, Los Abuelos de La Nada y la lista podría seguir un largo tiempo.

Por su lado, Matías transitó su adolescencia en plena década de los noventa, en el 1 a 1 y con el furor de los recitales extranjeros y la explosión de la MTV Latina y sus Unplugged. Pero su selección parece ser más cercana a lo que alguna vez la prensa especializada bautizó como “movida sónica”, con Babasonicos como mascarón de proa.

Sobre Sergio Massa se conoce poco y nada en cuanto a su paladar musical. Alguna vez contó en una entrevista que su primer recital fue un show de Sandra Mihanovich. Acorde a su perfil público y político y muy lejos del mundo del rock.

El hombre con más chances de convertirse en el próximo presidente de los argentinos, el ex jefe de gabinete Alberto Fernández es el que más ha explotado su veta musical durante la campaña, que lo tuvo como claro ganador de las PASO. Litto Nebbia, Spinetta, Los Beatles, Bob Dylan, Carole King y su gran amor por el rock argentino de los setenta lo convertirán en el presidente más rockero de la historia argentina si finalmente se sienta en el sillón de Rivadavia.

Durante la década kirchnerista, la reivindicación de los setenta en diferentes aspectos fue tan grande que parte de su banda de sonido fueron músicos más ligados a la canción de protesta argentina y latinoamericana. Aunque muchas figuras rockeras manifestaron por primera vez una simpatía política hacia un movimiento político, Ignacio Copani, Fontova, Liliana Herrero o Peteco Carabajal pueden ser considerados parte del Soundtrack de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. No obstante, las bases escuchaban otro tipo de música, en especial los jóvenes embanderados en los diferentes movimientos políticos que rodearon al gobierno.

Para quien escribe estas líneas, el máximo exponente rockero, por sus gustos musicales, actitud y sobretodo acciones políticas del kirchnerismo, fue el vicepresidente y hoy preso político Amado Boudou. En su figura se conjugaban todos los elementos para lograr un coctel que enamoró a buena parte de la militancia dura.

La paradoja que se produce comparando musicalmente al Frente Para La Victoria con el Frente de Todos es que el segundo parece tener un proyecto de país menos audaz que el primero. Sin embargo, el rock, el género musical más contestatario de la historia, parece realizar una simbiosis perfecta con los principales candidatos del peronismo. ¿Puede la música empujar los límites de lo posible en la política? “Difícil, no imposible”, palabras de un reconocido animador cuando le preguntaron sobre la posibilidad de que la formula FF saliese victoriosa en las primarias.

Y así como el domingo 11 se produjo un batacazo político, ¿por qué no soñar que la música puede lograr lo mismo?

2019-08-15T11:45:47+00:00 15 agosto, 2019|Cultura, II|