Entrevista a Santiago Barrionuevo

Tajadas más pequeñas, festejos de primavera

A punto de restrenarse la mítica serie Okupas pero esta vez por Netflix, el cantante de la banda El Mató un Policía Motorizado y autor de la música para la versión ondemand concedió una entrevista al programa Todos en Cuero, conducido por Carlos Barragán, en FM La Patriada.

Por Carlos Barragán
@barragan_ok

Foto: Mariano Campetella

“La verdad que es un sueño increíble, un sueño raro. Nunca pensé que iba a llegar a ser parte de Okupas”, confiesa Santiago Barrionuevo a escasos días de que la plataforma Netflix ofrezca la serie de culto argentina con música interpretada por él mismo y canciones de El Mató un Policía  Motorizado. Con tantas expectativas como si fuese a verla por primera vez, admite que es “muy fan”. “Me hice ya muy fan cuando se estrenó, hace como 20 años, y me acuerdo que lo tenía en VHS grabado y lo habré mirado como 50 veces”, completa.

Ante la consulta por el surgimiento de la propuesta, narra que Bruno Stagnaro, el guionista, debía reemplazar algunas canciones “por un tema de derechos”. Bruno se acercó a mí y me propuso que las hiciera. Me explotó la cabeza y el corazón”, ilustra.

Y te agarró justo en la pandemia, me imagino. O sea que estuviste entretenido…

Totalmente. Si hubiese estado en otra situación del mundo, no sé si hubiese podido hacerlo. Porque siempre estoy en una dinámica de mucha gira y mucho viaje, pero justo encajó en un momento donde tenía más tiempo. Y ahora, feliz, porque ya entregamos todo. Fue casi un año de trabajo. Y lo extraño. Siento un vacío.

Vos ya habías hecho canciones para La muerte no existe y el amor tampoco, de Fernando Salem…

Exactamente. Fue lo primero que hice en audiovisual. Mi sueño cumplido fue ese. Siempre soñé con hacer música para una película y, cuando vino Fernando a proponérmelo, no lo podía creer. Y me agarró miedito. La verdad, Fer tenía muy claro lo que quería y todo lo que me pedía tenía que ver con referencias al sonido de El Mató. Entonces, fue fácil continuar con esa estética.

¡Qué suerte que tenes! Porque Okupas esta buenísimo y La muerte no existe y el amor tampoco también. O sea, te podía a ver tocado una película mala…

Si. Había aceptado sin ver la peli y cuando vi la peli, además estaba buenísima.

¿Y en Okupas hiciste toda la música incidental?

No sabría medirlo pero será como un 20 por ciento.

Pero leí que hiciste 30 temas…

Hice más, como 50. Pero tiene mucha música. Y algunos son pedacitos de 10 segundos, otros son drones, o canciones que suenan de fondo, en un bar, cuando están pasando. Es una mezcla de todo eso. Hay música constante… Igual, estoy calculando medio a ojo. Bruno trataba de mantener la música original todo lo que podía. Tenía mucho rock nacional: Spinetta, Almendra, Manal.

Y cuando entran los Stones, estás vos…

Ahí… los fans de los Stones y los fans de Okupas están muy nerviosos (risas). Pero que estén tranquilos, que está muy bien…

En el tráiler, hay una escena donde De la Serna está probando una cancioncita en la guitarra y vos la continuás. ¿Esa canción es una zapada suya?

Esa canción la compuso Bruno Stagnaro en su juventud, con una banda que tenía. Ahí Rodrigo de la Serna la tararea y Bruno me pasó el original y me pidió que haga una reversión, medio punk, medio rock and roll. Yo le pregunté: ¿la banda se llama Los Mantenidos? Porque en un momento Ricardo, el personaje que hace Rodrigo, le dice a la novia que tenía una banda que se llamaba Los Mantenidos. Y me dijo que sí. Hay mucho de autorreferencial, que él escribió.

Hay una generación más chica que la tuya, que es fan de Okupas también. ¿Por qué?

Obviamente, muchos lo vieron en Youtube. En algún momento, hubo tres capítulos se veían bien. Pero también me estoy encontrando con un montón de gente que no la vio en su momento y es gente más joven que uno no sabe por qué está tan enloquecida. Creo que se repitió en Canal 9 una o dos veces pero después los fans exigíamos que salga en DVD, que salgan esos objetos que quedaron en el pasado.

¿Hay algo ahí sobre la pregunta respecto de dónde quedan las cosas? ¿Te genera alguna angustia?

Me queda una angustia. Más allá del objeto, todo el ritual que tenía atrás me la genera. Esa pérdida del deseo de ir a buscar algo, desde el lugar de la curiosidad o la ansiedad de que salga el disco de esa banda o ese artista que te gustaba mucho. Todo ese proceso de ir a buscarlo, volver y escucharlo… hay algo que falta, no sé. Te cuento mi experiencia.

No sé cómo lo viven los pibes de 25 que nunca vieron un CD

En un punto, uno dice “qué bueno tener la biblioteca mundial de la música en un celular”, al alcance de la mano. Pero en otro punto, uno dice que hay que tener una especie de educación para ver qué se hace con tanta información a la vez. Porque tengo toda la información a la vez pero estoy todo el día mandando emojis por WhatsApp. Lo digo por mí, no por las nuevas generaciones. Hay algo apabullante. Uno no termina de ordenarse…

En una reciente entrevista decías que el capitalismo tenía la capacidad de recomponerse y reconfigurarse a pesar de que parece que se desmorona. Y al mismo tiempo, escuchaba la canción Ahora imagino cosas, donde decís “imagino que mi tajada es más pequeña”. ¿Sentís que también lo que hacemos o lo que hacés o tu música es asimilada por el sistema o hay margen para escaparse?

Estamos cubiertos y tocados por este sistema. Tratamos de hacer nuestras canciones y esos momentos de libertad, de composición y de escribir lo que sea se hacen del lugar más puro que podamos tener dentro nuestro. Después todo lo que pasa con las canciones tiene su propia lógica. Es parte de todo esto que vivimos. No sé qué pasa con eso. Es difícil pensar que tenemos momentos para esquivar eso. Sí saber que hay lugares donde uno está más metido u otros donde esta menos metido. Entonces, hay que tratar de ir por esos márgenes.

Nosotros tuvimos una discusión, un poco en broma y un poco en serio, a propósito de Rompan todo, el documental sobre la historia del rock en América latina. Y acá puteamos un montón, diciendo “¿cómo va a estar Mana?” o “¿cómo va a poner Aterciopelados?”. ¿Tuviste esa discusión con amigos o te parece una discusión estúpida?

Yo no la vi… vi solo el primer capítulo (risas).

Ah, no… ¡te perdiste lo mejor! (Risas).

Me divertía mucho, sin haberla visto –porque me resulta muy divertido discutir algo que no vi-. Un amigo mío, nacido en Corea, dijo que aprendió un montón de cosas. Otro le contestaba: está bien, pero lo que aprendiste está mal. Y la conclusión era también qué podemos esperar de algunas películas o documentales que ya tienen un foco puesto.  

Y que bueno tenerte porque yo banco a Alejandro Sanz y llaman los oyentes y dicen “ese gorila”… y esto tiene que ver con las cancelaciones. Esto sería una cancelación política.

Sí, yo veo que está obsesionado con Venezuela y que un millonario de España tenga esa obsesión ya me da un poco de escalofrío. Eso no quita que sea un genio haciendo canciones o cantando. Y eso me puede. Cada uno hace lo que quiere. Yo puedo separar eso tranquilamente. Incluso, me ayuda a mirar su gorilismo con cierta ternura. Digo: “bueno, no estás muy informado, me parece”. Y después no me preocupo mucho más.

En Okupas, ¿tu tema Vienen bajando va a tener una participación importante?

Primero, Bruno me preguntó si podíamos usar canciones de El Mató. Me pidió algunas. Hicimos 7 canciones reversionadas y hay una canción nueva para Okupas.

Te mencionaba Vienen bajando porque yo cerraba el programa con esa canción y me parece una canción muy populista. No sé qué pensaste vos cuando la hiciste…

Tiene una cosa de celebración masiva. No me gusta explicar mucho las canciones pero encaja con lo que estás diciendo. Y un poco es dejar que la experiencia de cada uno las termine de cerrar.

2021-07-19T23:17:12+00:00 19 julio, 2021|Cultura, III|